Una antropóloga de corbata Antropología y Jurisprudencia en la Universidad del Rosario
Por: Sergio Benavides
Estudiante del programa de Antropología de la Escuela de Ciencias de Humanas de la Universidad del Rosario.
Mónica Hernández es antropóloga (egresada en 2024) de la Universidad del Rosario. Ha trabajado como coordinadora del diplomado de Derechos Humanos y como gestora de extensiones para las capacitaciones de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Su trayectoria ilustra cómo la formación en antropología en la Universidad del Rosario apuesta por la interdisciplinariedad.
El imaginario popular suele asociar (con justa razón) a los antropólogos con el trabajo de campo en comunidades; pocas veces, sin embargo, se les visualiza en áreas de gestión, en donde también hacen aportes importantes al funcionamiento y la orientación de las instituciones. Según Mónica, los antropólogos son fundamentales en esos roles porque gracias a su formación tienen una habilidad especial para “desenredar el nudo social en el que vivimos”. Su formación le ha permitido insertarse en espacios de enseñanza e investigación en temas de derecho y justicia, asuntos en los que desde hace varias décadas la antropología colombiana ha tenido un papel destacado.
Mónica comenzó a trabajar como antropóloga en este campo laboral desde el 2023, cuando aún era estudiante. En ese entonces se encontraba vinculada al semillero de Antropología, género y derecho, donde realizó sus prácticas profesionales bajo la dirección de Laura Ordóñez, profesora de carrera del programa de Antropología de la Escuela de Ciencias Humanas de la Universidad del Rosario. Los semilleros son estrategias pedagógicas fundamentales para la formación de futuros antropólogos, pues allí tienen la oportunidad de participar en investigaciones académicas y de intervención en el marco de los proyectos del equipo docente del programa. En este espacio, Mónica trabajó en el diseño, realización y análisis de talleres para la identificación de buenas prácticas con el Grupo de Análisis de la Información (GRAI) de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Posteriormente, y también como integrante del mismo semillero, Mónica fue voluntaria en otro trabajo de sistematización de buenas prácticas. La investigación derivó, en esta oportunidad, en la publicación del Manual de Justicia Transicional Restaurativa.
Mónica realizando los talleres para la identificación de buenas prácticas con la JEP en el 2023
Capacitación en Informática forense con los integrantes de la Unidad de Investigación y Acusación.
Capacitación en el concepto de “daño al territorio” con la Magistrada Gloria Amparo Rodriguez
La trayectoria de Mónica es un testimonio vivo de la versatilidad y el impacto de la antropología en ámbitos que diferentes al trabajo de campo. Su habilidad para “desenredar el nudo social” le ha permitido no solo interpretar, sino transformar espacios de formación e intervención en derecho y justicia. Mónica demuestra que, al integrar la sensibilidad y el rigor de las ciencias humanas en la gestión institucional, se abren caminos hacia procesos educativos y sociales más inclusivos y equitativos. Su experiencia inspira a repensar el rol del antropólogo como agente de cambio, capaz de conectar saberes y generar un impacto real en la construcción de sociedades más justas y pacíficas.
